10 lugares imprescindibles que ver en Edimburgo

10 lugares imprescindibles que ver en Edimburgo

Por Verónica de la Cruz de Britania for you, blog en español de viajes y cultura en el Reino Unido

Edimburgo es una ciudad que rebosa historia, cultura y folklore. Cuenta con un sinfín de lugares emblemáticos y atractivas calles que recorrer. En este post os traigo 10 lugares imprescindibles que ver en Edimburgo para los que vayáis por primera vez.

Cuando visitemos esta ciudad de Reino Unido, debemos saber que la ciudad está divida en dos zonas bien diferencias: la Old Town (Ciudad vieja) y la New Town (Ciudad Nueva). Nos moveremos más por la Old Town, ya que el centro histórico no es demasiado grande y se puede hacer fácilmente a pie, aunque disponemos de una amplia red de autobuses si lo nuestro no es caminar mucho. Dicho esto, empecemos con lo más interesante que ver en Edimburgo. ¡Acompáñame!

La Royal Mile

La Royal Mile es la columna vertebral del casco antiguo y de obligada visita. Es una larga calle llena de restaurantes, cafeterías, tiendas de souvenirs, edificios muy típicos y cómo no, pubs. Comunica el castillo de Edimburgo al oeste con el palacio de Hollyrood al este. A lo largo de la animada Royal Mile encontraréis muchos closes (callejones) y courts (patios), todos muy curiosos de ver.

Al tratarse de una calle sumamente larga (1,5 km aproximadamente), está dividida en varias zonas bien diferenciadas: Castlehill y Castle Esplanade, Lawnmarket, High Street, Canongate y Abbey Strand. La parte más concurrida y turística se encuentra en el último tramo, cerca del castillo.

En esta zona los amantes del Whisky pueden disfrutar de un lugar especial: The Scotch Whisky Experience, una réplica de una destilería que se encuentra situada junto al acceso al castillo en Castle Hill, justo en la zona más alta de la calle.

Enfrente de la destilería de Whisky hay un lugar muy curioso, el Camera Obscura & World of Illusions, una atracción multisensorial con espejos y efectos de luces de colores. Por tan sólo 5 libras os hará pasar un rato divertido, sobretodo si váis con niños y se cansan de ver tanta piedra.

Imagen del castillo de edimburgo

Castillo de Edimburgo

Ya que paseamos por la Royal Mile y nos encontramos arriba, nos coge de paso el acceso al emblemático castillo, el monumento por antonomasia que ver en Edimburgo. Está situado en Castle Hill, la alta colina del castillo y justo al final de la Royal Mile. Esta fortaleza datada del siglo XVIII se alza sobre el punto más alto de la ciudad, lo que permitía a los Escoceses controlar todo lo que sucedía en Edimburgo y su puerto.

Podemos verlo desde fuera y también visitarlo por dentro. La entrada cuesta alrededor de 20 libras y si disponemos de tiempo merece la pena reservarnos unas horas para recorrer su interior. Se pueden ver las mazmorras, la capilla de Santa Margarita, el Palacio Real, las diferentes estancias, varios museos, un curioso cementerio de animales, etc. Además, podréis disfrutar de las estupendas vistas de la ciudad desde lo alto de la fortificación.

Es aconsejable comprar las entradas con antelación a través de internet para evitar colas y además nos ahorraremos un poco de dinero en el precio. Más información: Página web del castillo de Edimburgo.

Calton Hill: de lo mejor que ver en Edimburgo

Calton Hill es el mirador de la ciudad y uno de los lugares imprescindibles que tenemos que ver en Edimburgo. Se trata de una colina desde la cual podremos disfrutar de unas vistas espectaculares viendo el atardecer en un espacio verde único. Es un entorno muy recomendable, tranquilo y relajante.

En Calton Hill encontramos varios monumentos de estilo neoclásico que están clasificados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Lo que más llama la atención es la réplica del Partenón de Atenas que los escoceses mandaron construir en el siglo XIX para homenajear a los soldados caídos en las guerras Napoleónicas. Se dejó inacabado por falta de presupuesto y recibió el nombre de The National Monument of Scotland.

El monumento al filósofo escocés Dugald Stewart protagoniza la mayoría de fotos de postal en Calton Hill y también está inspirado en un pequeño templo ateniense. Muy cerca está el monumento a Nelson, se trata de una torre de 32 metros que conmemora la victoria en la batalla de Trafalgar. También hay observatorios astronómicos, donde destaca el más moderno y en su cúpula alberga un gran telescopio.

panorámica de edimburgo

Palacio de Hollyrood

El palacio de Hollyrood es otro de los lugares imprescindibles que ver en Edimburgo. La reina Isabel I se aloja aquí cuando viene de visita a Escocia. En el pasado fué un importante monasterio construído en 1128, hasta que a finales de la Edad Media se transformó en Palacio.

Se puede visitar su interior, donde podremos acceder al apartamento de la Reina, donde se han alojado muchos monarcas Escoceses del pasado. También podemos ver la sala del trono y algunos apartamentos históricos, como en el que se alojó María Estuardo, Reina de los Escoceses (Mary Stuart, Queen of Scots). Destacan las pinturas que decoran las paredes, los ostentosos tapices y los bonitos techos de escayola.

El precio de la entrada ronda las 15 libras y está abierto al público siempre y cuando la reina no esté de visita. Para saberlo lo mejor es consultar la web del Palacio de Hollyrood, donde también se pueden comprar las entradas con antelación.

Catedral de St. Giles

Paseando por la zona de la High Street de la Royal Mile nos topamos con la hermosa catedral de St. Giles, también conocida como la Catedral de Edimburgo. Sus orígenes se remontan al siglo IX, aunque posteriormente se realizaron diferentes ampliaciones. Saint Giles es el patrón de Edimburgo y Santo de los leprosos y enfermos.

A mediados del siglo XVI, el famoso predicador John Knox dió en esta catedral su famoso sermón sobre la Reforma religiosa y propició la fundación de la iglesia presbiteriana escocesa.

En su interior podemos contemplar restos de diferentes épocas, pues se ha reconstruído varias veces a lo largo de su historia. En la nave central hay una estatua de John Knox y destaca su rica decoración e impresionantes vidrieras de colores, que al atardecer filtran una luz especial.

Monumento a Sir Walter Scott

Este peculiar monumento de estilo gótico victoriano que adorna Princess Street nos llama enseguida la atención. Está dedicado al poeta escocés Sir Walter Scott y se construyó poco después de su fallecimiento.

Se puede acceder a su interior y subir hasta arriba a través de 287 escalones de una escalera de caracol. En la cúspide encontramos la estatua del famoso escritor. Incluso, por encima de la estatua, si queremos disfrutar de unas vistas aun más elevadas, podemos acceder un poco más arriba hasta la cima.

El precio de la entrada son 3 libras y no nos llevará mucho tiempo visitarlo. Eso sí, llevad calzado cómodo (que ya me imagino que usaréis todo el tiempo para patearos Edimburgo) y preparaos para subir escaleras! Es uno de los monumentos clave que ver en Edimburgo y fotografiar.

Jardines de Princess Street

Este parque público se sitúa en la falda del castillo de Edimburgo, separando la Old Town de la New Town a través de The Mound, una colina artificial. Se construyó en la década de 1820 en el antiguo emplazamiento del Loch Nor (Lago Nor).

Este lago, que inicialmente era una marisma, fué durante siglos el más importante de Edimburgo y complementó la defensa del castillo. Pero finalmente lo drenaron y optaron por construir estos jardines. La razón es que el lago se había convertido en un foco de suciedad y aguas insalubres.

Los amplios jardines de Princess Street son un lugar ideal para pasear tranquilamente o tomarse un pequeño descanso, incluso hacer un picnic si es verano y el tiempo nos lo permite. En su interior destaca la bonita Fuente Ross y en Navidad se suele montar una gran pista de patinaje sobre hielo, además del mercado Navideño.

También aquí instalan la popular noria de Edimburgo, muy semejante al concepto del London Eye de Londres para ver las vistas de la ciudad. Lo llaman el London Eye de Edimburgo. Más información en la web de la Edinburgh Wheel.

Princess y Victoria Street

Princess Street es la arteria principal de la New Town (Ciudad Nueva). En ella encontramos muchas tiendas de marcas y grandes cadenas, así como interesantes edificios de estilo señorial victoriano. Discurre paralela a los jardines de Princess Street, que se encuentran en su lado sur. Desde esta gran avenida podemos tomar las mejores fotografías de la ciudad vieja y el castillo, elevado en su imponente colina.

Victoria Street es otra calle que tienes que ver en Edimburgo, llena de coquetos edificios de colores. Parte de la Old Town (Ciudad Vieja) y discurre colina abajo en forma de C, conectando el puente de George IV con Grassmarket. En ella encontraremos buenos restaurantes de comida tradicional escocesa, pubs, cafés y singulares tiendas de recuerdos. Sus suelos empedrados y las coloridas casas te enamorarán seguro, en mi opinión es una de las calles más bonitas de la ciudad.

Grassmarket

Esta plaza típica medieval está situada a los pies del castillo y bien merece una parada. Está repleta de restaurantes y pintorescos edificios, siendo una de las zonas más bulliciosas de la ciudad. También es uno de los principales espacios de ocio nocturno, con sus numerosos pubs.

Desde la plaza de Grassmarket tendréis otra perspectiva del castillo y podréis hacer un descanso para obervar el panorama desde la terraza de alguno de sus cafés.

Su pasado es algo oscuro, pues aquí tenían lugar muchas de las ejecuciones y linchamientos en la Edad Media. Pero, ¿Qué lugar de Edimburgo no tiene una historia macabra que contar?

paisaje de la ciudad de noche

Tours en español de fantasmas o para visitar la ciudad con guía

Si sóis amantes del terror, tal vez os interese alguno de los tours de fantasmas que se ofertan. Por unas 10-12 libras os llevarán en grupo por la noche a recorrer a pie los lugares más encantados de la ciudad, explicándoos su historia, leyendas, datos curiosos, etc.

Además, tal vez te lleves algún que otro susto en alguno de sus cementerios! Por cierto, los cementerios merecen un post a parte, pues son muy bonitos, con mausoleos, esculturas y lápidas dignas de admirar. La gente pasea tranquilamente por ellos como si fueran parques y se sientan en sus bancos. El más famoso es el de Greyfriars, donde está enterrado el perrito Bobby, un icono de la ciudad.

Si el terror no es lo vuestro, como es de esperar se ofrecen muchos tours en español donde se centran en llevarte a los lugares más emblemáticos que hay que ver en Edimburgo. Te cuentan un sifín de datos históricos mientras se van haciendo paradas en los puntos clave, de una forma muy amena y entretenida. Duran un par de horas aproximadamente, también rondan las 10-12 libras y se hacen a pie.

Y aquí finaliza mi resumen de los lugares más emblemáticos que ver en Edimburgo, espero que os haya gustado. Si tenéis cualquier duda, habéis estado o añadiríais algún otro sitio que no hay que perderse, os animo a que dejéis un comentario!

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